EL TIEMPO, LA COSMÉTICA Y TÚ

La semana pasada os encanto la nueva sección de belleza escrita por Anjara Valle, así que cada miércoles la tendremos en este espacio que espero os guste tanto como a mi. Hoy nos habla del nuestra relación con el tiempo y la cosmética. Qué disfrutéis de su lectura…

Este título puede dar pie a diversos post (no sé, igual hacemos una trilogía, saga, jajajaja!!!). Pero hoy lo vamos a enfocar al primero de los inconvenientes que siempre me encuentro a la hora de que alguien comience una rutina de cosmética.

Y, ¿cuál es ese inconveniente? ¡¡ EL TIEMPO!!

Nunca encuentras el tiempo perfecto para aplicar las cremas y llevar a cabo tu rutina potinguil. Es entonces, cuando te pregunto, “si no le vas a dedicar tiempo a este ritual, ¿para qué gastas dinero en los productos?, para qué te auto-engañas, si tras el fervor de los primeros días van a quedar en la repisa cogiendo polvo”.

Y no es que un día se nos pueda “pasar”, “olvidar”, “no tengamos ganas”, pero que no sea la tónica habitual. Si aplicarte las cremas es sinónimos de “¡uf, ahora las cremas!” o “ ¡uf, ya me he sentado y se me ha olvidado ponerme las cremas, bueno ya mañana!”,… Y así infinidad de veces para convencerte de que por una vez no pasa nada, llegará el momento en que se convierta en “ NUNCA me voy a poner las cremas” y encima a veces decimos, “tampoco era para tanto esa crema, yo no noté grandes efectos…”

Si hacerte tu RITUAL  POTINGUIL, te supone tal esfuerzo es que no le estás encontrando el “con que”,  no lo sabes disfrutar y conseguir con ello, TU MOMENTO. Ahí radica el fallo.

Dedica tiempo a tu ritual potinguil.

Cada uno, somos nosotros y nuestras circunstancias, cierto es; pero también hay que poner un poco de nuestra parte para conseguir las cosas. No hay cambio o mejora sin esfuerzo. Está claro que del cielo además de factores meteorológicos no cae nada más, así que hagamos un mínimo esfuerzo en encontrar el momento. Cada uno el suyo, claro está. Hay mamás con bebés pequeños, que igual su momento es cuando éste duerme, sean las 14h, las 18h, o las 08h ó personas que tienen horarios dispares de trabajo y su momento es en la mañana antes de arrancar la jornada, otras por la noche,…, y cualquiera de esos momentos son buenos para llevar a cabo tu Ritual.

Que sí, que sí, que  lo ideal es hacer una rutina matutina y otra por la noche. Pero también hay que tener en cuenta que ni todos pueden, quieren, tienen opción, etc., entonces ante la posibilidad de “no tengo tiempo” es mejor decir, “aplícalo en el momento del día que puedas” Mejor algo que nada, una vez que ninguna, ¿no lo creéis?

Y es que hay que partir de la base que somos personas normales que se levantan y tienen que llevar para adelante familia, casa, trabajo, etc., y a veces, nos faltan horas en el día para llegar a todo.

Teniendo esto claro, volvamos a momento RITUAL POTINGUIL, donde te decía que si no disfrutas es porque no le has encontrado el con que; bien porque nadie te lo ha explicado, no has tenido la oportunidad de que te hagan una demostración o porque no pensabas que aplicarte unas cremas podría ser algo tan satisfactorio.

Disfruta de tus momentos.

Yo, a lo largo de mi vida, he ido cambiando mis tiempos o mis MOMENTOS DE GLORIA, como yo los llamo, por diversas cuestiones, trabajo, circunstancias personales varias, como cualquiera de vosotras. Pero NUNCA, he dejado de realizarlo. Llevo cuidándome la piel desde los 12 años, cuando cada noche aplicaba mi crema de Jalea Real y me tonificaba la piel con Agua de Rosas. A día de hoy tengo 36, así que mirad si habré cambiado veces la rutina de la mañana a la noche, y a horas inusuales por diversas circunstancias, lo que me lleva a pensar que si yo lo hago cualquiera puede, solo te falta cogerle el gustillo. (ojo, yo a día de hoy también me hago un ritual más liviano de día, pero ese os lo cuento otro día)

Te cuento ahora mí MOMENTO DE GLORIA: las noches, en mi sofá, delante de la TV, bien calentita, con luz de ambiente o luz de velas aromáticas y medio moribunda. Sí, sí, como leéis, medio moribunda y cuando acabo mi RITUAL muero del todo, jajajajaj!!!!!!

Y diréis  ¿de qué se compone ese momento para que mueras? Principalmente del cansancio de todo el día, jajaja pero lo remato con una buena dosis de masaje facial mientras aplico mis cremas.

Poneros en situación, sofá, manta, tranquilidad, cero ruidos solo lo que tengas en la tele que te guste, tu pareja a tu lado, bien cómoda. ¿¿Estáis ahí???  Estamos duchadas, piel limpia, olemos a gloria, pelo retirado la cara, escote y cuello. Todos los productos por orden puestos delante nuestra.

El paso a paso.

 

Paso 1

Empezamos por el primer producto que utilicemos, en mi caso un sérum. Aplico en las manos, (un pam) lo caliento un poco frotándolo y comienzo desde el escote hacia el cuello con movimientos ascendentes, suaves y delicados, sin arrastrar la piel, sin presionar mucho.

Vamos respirando ese olor tan rico de nuestro producto y vamos haciendo respiraciones más profundas. Si es necesario cogemos más producto y seguimos por toda la parte del mentón poniendo nuestros dedos índices y corazón encogidos para que el hueso de la mandíbula pase entre ellos  a modo de rodillo. Repetimos este movimiento al menos tres veces y seguimos hacia los carrillos.

Ponemos ambas manos en una lado de la cara y luego en el otro, con las palmas de las manos abiertas y seguimos con movimientos envolventes ascendentes llegando al contorno de los ojos donde hacemos movimientos desde el lagrimal hacia afuera, (con nuestro dedo anular) de esta forma drenaremos la zona que tanto se nos congestiona. Mínimo tres veces.

Luego con el mismo dedo damos pequeños y sutiles golpecitos por la zona como si tocáramos la tecla de un piano. Seguimos hacia la frente y con el dedo corazón de cada mano enfrentamos los dedos cruzándolos, quedando uno más pegado al nacimiento del pelo y otro más hacia las cejas. Le damos movimiento y repetimos mínimo tres veces.

¿A que la televisión ya apenas la escuchas? Se ha convertido en un susurro. Pues bien, vamos por buen camino!! Sigamos.

 

Paso 2:

Cogemos nuestra crema específica de contorno de ojos,  repetimos el movimiento anteriormente explicado. Luego hacemos otro que es con el dedo anular. Sin arrastrar la piel vamos llevando el dedo desde la colita de la ceja hacia el lagrimal. Lo repetimos mínimo tres veces también. Otro que me gusta mucho es descargar los cornetos que es ese hueco que hay bajo la base de la ceja donde a veces se nos coge un dolor considerable. Con las yemas de los dedos pulgares masajeamos ahí, (si están cargados duele) y hacemos presiones aunque nos moleste un poco, la descongestión es máxime y al poco tiempo el relax inunda tus ojos.

Paso 3:

Ya te deben de ir pesando los ojos y te apetece cada vez más seguir con los ojos cerrados y terminar el RITUAL así, casi por inercia. ¿A que ya ni escuchas la TV?. Parece que no está ni tu pareja, ajajajja!!!. Pues seguimos con la crema facial que utilicemos  desde el escote hacia arriba terminando en la frente como hemos explicando antes.

¿Has entrado en momento de relax total o no?

Seguro que sí y conforme lo vayas practicando,  cada día más y mejor. Son muchos más los masajes que podemos hacernos pero para empezar vamos bien.

Pues ya tenéis mi MOMENTO DE GLORIA. Os confieso que a veces, es mi chico quien me aplica las cremitas con los masajitos, jeje!! Pero eso os lo cuento otro día.

Quien me conoce sabe que todo lo que os cuento es tal cual os lo escribo, sin trampas ni cartón.

Espero que os haya entrado ganas de encontrar vuestro momento y poner en práctica el RITUAL POTINGUIL.

Pues hasta aquí el post de hoy.

Os espero el próximo miércoles y recordad:

PER ASPERA AD ASTRA

(A través del esfuerzo, el triunfo)

Un besito, Anjara.

 

Una respuesta a “EL TIEMPO, LA COSMÉTICA Y TÚ”

  1. Lourdes Casanova Rodríguez dice: Responder

    Hola Anjara!!! Muy buen post. Yo también disfruto con mi ritual de noche pero es que a parte de saber que es saludable para mi piel, soy una enamorada de los potingues y aunque en ocasiones estoy que me arrastro no lo perdono porque me hace disfrutar de ese ratito. Lo que en un principio comenzó como una rutina se ha convertido en un placer. Mil gracias….cariños

Deja un comentario